¿En qué consiste?
Es el conjunto de intervenciones dirigidas a niñas y niños de 0 a 6 años con alteraciones en el desarrollo o riesgo de padecerlas, a su familia y a su entorno, para dar respuesta lo antes posible y de forma integral a sus necesidades, ya sean transitorias o permanentes.
La atención temprana se dirige a alteraciones del desarrollo infantil
que pueden estar derivadas por:
Trastornos neurológicos o genéticos
Trastornos de la Comunicación.
Síndromes genéticos (Down, Rett, Williams…).
Síndromes epilépticos (West, Dravet…).
Parálisis cerebral.
Trastornos del desarrollo
Retraso madurativo.
Retraso en la adquisición de hitos del desarrollo.
Retraso en la adquisición del lenguaje.
Trastornos del Espectro Autista (TEA).
En Atención temprana
intervenimos en las siguientes áreas:
La intervención está diseñada en base a una evaluación detallada del menor, considerando su entorno educativo, familiar y social. En atención temprana se trabaja con programas individualizados que integran el juego terapéutico, actividades estructuradas y técnicas de estimulación, siempre adaptadas a la edad y al nivel de desarrollo. La implicación activa de la familia y la coordinación con el entorno escolar son elementos clave para favorecer una evolución positiva y una optimización del desarrollo integral.
Cómo trabajamos en atención temprana
Qué ventajas se obtendrán de la estimulación temprana?
Desarrollo cognitivo
Se estimula la mente desde el principio, creando y fortaleciendo conexiones neuronales y desarrollando habilidades como el lenguaje, la memoria y la resolución de problemas.Desarrollo motor
Fomentamos el desarrollo físico a través de actividades y juegos que promueven el movimiento, el equilibrio y la coordinación.Desarrollo emocional
Ayudamos a construir bases sólidas para futuro manejo de las emociones.Cómo identificar posibles señales de alarma
Señales de alarma que pueden indicar alteraciones del desarrollo infantil
Es crucial recordar que cada niño se desarrolla a su propio ritmo, sin embargo, estar atento a ciertas señales puede ayudar a identificar posibles dificultades a tiempo y buscar el apoyo necesario.
0-2 meses
- No responde ante ruidos fuertes
- No sigue con la mirada cosas que se mueven
- No le sonríe a la gente
- No se lleva las manos a la boca
- No puede sostener la cabeza en alto cuando empuja el cuerpo hacia arriba estando boca abajo
4 meses
- No sigue con la mirada cosas que se mueven
- No le sonríe a la gente
- No puede sostener la cabeza con firmeza
- No gorjea ni hace ruidos con la boca
- No se lleva cosas a la boca
- No empuja con las piernas al apoyar los pies sobre una superficie dura
- Tiene dificultad para mover uno o los dos ojos en ambas direcciones
6 meses
- No trata de agarrar cosas que están a su alcance
- No muestra afecto por quienes le cuidan
- No reacciona a los sonidos
- Tiene dificultad para llevarse cosas a la boca
- No emite sonidos vocales.
- No intenta voltearse hacia ninguna dirección
- No se ríe ni hace sonidos de placer
- Está rígido o con los músculos tensos
- Se ven blandito y si fuerzas
9 meses
- No se sienta con ayuda
- No balbucea
- No responde a su nombre
- No parece reconocer a las personas conocidas
- No pasa juguetes de una mano a otra
12 meses
- No gatea
- No permanece de pie apoyado o con ayuda
- No busca cosas que ha visto esconder
- No dice palabras sencillas “papá, mama”
- No aprende a usar gestos como saludar o decir adiós con la mano.
- No señala cosas
- Pierde habilidades que ya había adquirido
18 meses
- No señala cosas para mostrarlas a otras personas
- No camina
- No sabe para qué sirven objetos cotidianos: cuchara, vaso, peine
- No imita gestos
- No dice al menos 6 palabras
- No se da cuenta o no parece importarle si su cuidador se va o regresa
- Pierde habilidades que ya había adquirido
24 meses
- No usa frases de dos elementos: “quiero agua”
- No nombra persona u objetos familiares
- No sabe utilizar objetos cotidianos como cuchara, cepillo de pelo…
- No imita acciones ni palabras
- No sigue órdenes sencillas
- No camina con estabilidad
- Pierde habilidades que había adquirido
36 meses
- Se cae mucho o camina inestable
- No baja o sube escaleras
- No se le entiende lo que dice
- No hace frases
- No sigue órdenes
- No imita
- No tiene juego imaginativo
- No tiene interés por otros niños
- No mira a las personas a los ojos
- Pierde habilidades que ya había adquirido
Señales de alarma que pueden estar relacionadas con TEA
Alteración en comunicación y lenguaje
- No responde a su nombre
- En ocasiones parece que no escucha
- No consigue decir qué quiere
- No señala para pedir ni compartir interés
- No dice hola/adiós con gestos ni tira besitos
- No sigue instrucciones
- Ausencia de palabras o muy pocas
- Involución en el lenguaje
- No mira lo que mira el adulto
- Hace ruiditos o repite de forma persistente palabras o sonidos
- Tiene un tono de voz inusual
Alteraciones en el desarrollo social
- Ausencia de sonrisa social
- Contacto ocular pobre, evita la mirada o no la mantiene
- Consigue las cosas por sí mismo, no las pide
- Utiliza al adulto como un instrumento
- No pide ayuda
- Prefiere jugar solo
- Ausencia de juego funcional ni simbólico, no imagina
- Patrones de juego rígidos
- No muestra interés en otro niños
- No imita
- No muestra emocionalidad en expresiones faciales
- No comparte interés ni muestra disfrute compartido
Alteraciones en la conducta
- Deambula sin un motivo funcional
- Se queda “enganchado” con los objetos una y otra vez (voltea, abre, cierra, gira…)
- Alinea objetos
- Tiene un apego obsesivo por algún objeto
- Hiper o hipo sensibilidad a texturas o sonidos
- Aparente insensibilidad al frio o al calor
- Intereses sensoriales inusuales: oler, mirar de reojo, chupar
- Anda de puntillas
- Movimientos inusuales: aleteos, balanceos, tics
- Tiene rabietas inconsolables
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